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Capítulo II

Mujer.

El temple sin la prisa.

Bóveda viste a mujeres que no necesitan probar nada. Su ambición es serena; su presencia, permanente. La prenda es extensión de una decisión ya tomada.

Mujer con abrigo camel en un vestíbulo de mármol

Tres versos

01

Ropa que no interrumpe.

Cortes limpios que dejan hablar a la mujer que los habita. Silueta arquitectónica, mano ligera.

02

Ropa que envuelve.

Cashmere de dos hebras hilado en Guanajuato. Peso justo, caída larga, calor que no pesa.

03

Ropa que permanece.

Piezas construidas para diez años, no diez usos. Costuras reforzadas, forros de seda, botones de nácar.

No se viste para ser mirada.
Se viste para verse a sí misma.

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