El Oficio

Manufactura

Bóveda produce en 6 talleres de Guanajuato, con 24 artesanos, en las ciudades de León y San Francisco del Rincón. Cada prenda es trabajo humano de principio a fin: cortada, ensamblada y rematada por una sola mano.

Proceso

Manos de un sastre trabajando una lana peinada sobre mesa de madera en León.

I · Ensamble a una sola mano. El artesano no cambia entre operaciones: la prenda es suya de principio a fin.

Trazado y corte a tijera sobre lana peinada en la mesa del atelier.

II · Corte a tijera. Tolerancia máxima de un milímetro en costados y hombros.

Selección de lanas y algodones de fibra larga sobre estante de madera.

III · Materia. Lanas peinadas europeas, algodones de fibra larga, linos belgas.

Manos sosteniendo hilo y aguja sobre tela oscura, blanco y negro.

IV · Puntada firme. Ojales rematados sin máquina automática; entretela termofijada en frío.

Prenda terminada colgada sobre pared de estuco marfil con gancho de latón.

V · Terminado. Prensado con vapor seco y revisión bajo luz natural.

Detalle de bordado sobre lino ivory con hilo tinta.

VI · Escudo. Bordado interior, colocado a mano, sellado con el pasaporte de la pieza.

Sección I

Los oficios

  • Corte

    3 horas por prenda

    Trazado sobre papel, encimado de capas y corte a tijera sobre lanas peinadas y algodones de fibra larga. Tolerancia máxima de un milímetro en costados y hombros.

  • Confección

    12 a 18 horas por prenda

    Ensamble por una sola mano de principio a fin. Puntada firme, entretela termofijada en frío, ojales rematados sin máquina automática.

  • Terminado

    2 horas por prenda

    Prensado húmedo con vapor seco, revisión bajo luz natural, corte de hilos, colocación de botón de asta y bordado del escudo interior.

  • Marroquinería

    5 a 9 horas por pieza

    Corte de piel curtida al vegetal en San Francisco del Rincón, refuerzo interior con lino belga, costura a mano en puntos de tensión.

  • Control final

    45 minutos por prenda

    Verificación de medidas contra ficha técnica, prueba de peso y caída, etiquetado conforme a NOM-004-SE-2021 y sellado del pasaporte de la pieza.

Sección II

Las personas

Retratos de tres de nuestros artesanos. La casa se sostiene sobre sus manos.

  • Retrato en blanco y negro de Don Rafael Ledesma, maestro sastre en León, Guanajuato.

    Don Rafael Ledesma

    Maestro sastre

    34 años en el taller

  • Retrato en blanco y negro de Guadalupe Reséndiz, patronista en el atelier de Bóveda.

    Guadalupe Reséndiz

    Patronista

    18 años en el taller

  • Retrato en blanco y negro de Don Ernesto Villalpando, marroquinero en San Francisco del Rincón.

    Don Ernesto Villalpando

    Marroquinero

    41 años en el taller

Sección III

Certificaciones y cumplimiento

Toda prenda producida por Bóveda cumple con la NOM-004-SE-2021, norma oficial mexicana que regula la información comercial en el etiquetado de productos textiles, prendas de vestir y sus accesorios. La etiqueta identifica al fabricante, el país de origen, la composición de fibras y las instrucciones de cuidado.

El pasaporte interior de la pieza —bordado junto al escudo— registra taller, artesano responsable y fecha de terminación, como constancia interna de la casa.

La casa opera bajo la legislación fiscal, laboral y sanitaria aplicable en México, y observa las disposiciones vigentes de la Ley Federal de Protección al Consumidor y de la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares.

Preguntas

Sobre nuestra manufactura

¿Dónde se fabrica la ropa de Bóveda?

Bóveda se fabrica íntegramente en Guanajuato, México. Nuestra producción se distribuye en seis talleres ubicados en León y San Francisco del Rincón, todos operados por artesanos locales.

¿Quiénes confeccionan las prendas?

Veinticuatro artesanos guanajuatenses. Cada prenda es ensamblada por una sola persona, del corte al remate, para garantizar la firma de una mano en toda la pieza.

¿Cuánto tarda la confección de una pieza?

Entre dieciocho y treinta horas de trabajo humano por prenda, dependiendo de la complejidad. Un abrigo estructurado exige hasta cuarenta.